Estoy seguro de que el tiempo se termina
que todo ocurre pisando la condena
y sin embargo la vida desgarrada
llega con su dolor al horizonte.
La poesia busca la palabra clave
que le permita prolongar el sueño
y creer lo soñado como ùnico.
La condena se esconde en los rincones
y ni el alma consigue descubrirla.
Las campanas no saben a quien buscan
con cualquier pretexto que me llamen
yo quiero engañarme a pesar mio.
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